Evita seguir la creencia de que criar es “sacrificio” o postergación”, y piensa totalmente lo contrario, eres importante.

Escrito por Mariela Ortega – Psicóloga Clínica Miwawa

Al momento que nacen nuestros hijos, sentimos automáticamente ese amor incondicional hacia
ellos y queremos protegerlos desde lo más profundo de nuestro ser.

Nos enamoramos de su olor y pasamos horas y horas contemplándolos.

Sin embargo, junto con este amor comienza un juego de
emociones, igual que una montaña rusa, donde a veces nos sentimos solas, a pesar de estar rodeadas de personas. La sociedad suele ser prejuiciosa, nos dice cómo debemos ser, qué es lo que tenemos que hacer; incluso a veces leemos información que en vez de ayudarnos, nos da instrucciones para lograr la “perfección”.

Irónicamente, en ningún momento se habla del cuidado a la madre. Mamá, recuerda que tú eres el pilar de la familia y eres importante, invierte tiempo en ti… Si estás cansada, duerme, y si tienes hambre, come! Son parte, entre otras, de tus necesidades biológicas.

No sólo des prioridad al control niño sano de tu bebé, tú también preocúpate de ir al médico si lo necesitas. Incluso si necesitas ir al psicólogo, busca el tiempo porque te necesitamos sana y feliz.
Es relevante hacer un llamado de atención a todos los Papás, abuelas, abuelos, amigas y amigos, sobre el apoyo y cuidado de la madre, ya que de ellas depende que nuestros niños estén bien, de
ellas depende la felicidad familiar.

Como mamás, muchas veces nos sentimos culpables y en el intento de buscar “el camino correcto”, nos perdemos y nos dejamos de lado, negando emociones, sentimientos y necesidades.

La perfección es un objetivo inalcanzable, somos humanos, y cometer errores es parte de ser adultos… Así que permítete equivocarte porque de eso aprenderás. Busca un espacio personal que permita conectarte contigo misma, analiza qué es lo que tú necesitas y cómo es la madre que quieres ser, créeme que te sentirás más liberada y con menos culpas.

Evita seguir la creencia de que criar es “sacrificio” o postergación”, y piensa totalmente lo contrario, eres importante.

Busca continuamente tu propio camino, ya que tenemos que saber que todos somos distintos y lo mismo ocurre con los tipos de madres, siempre seremos distintas al resto.

Por lo tanto, disfruta tu maternidad, ya que un hijo o una hija sólo necesita una madre feliz

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